Ayudame Freud. Ricardo Arjona. Esa canción marco varios momentos en mi vida: una vez porque sentía que no era lo que pedían y otras porque sentía que no conseguí a quien buscaba. Entonces empecé a pensar mentiras y no me lo dijiste en aquel momento y de un modo u otro te lo agradezco. Sólo tu conocías ese trozo de papel, y yo lo creía una verdad, y hoy me doy cuenta, que solo es verdad aquello que queremos que lo sea, mientras estaba convencida de que las cosas eran así nunca cambiaron, después enterrados esos recuerdos, traspapelados algunos, dañados otros, perdidos en las ansías locas de la memoria los últimos, los recuperados o aquellos que he recordado hoy rebuscando en el baúl de los recuerdo que debí haber vaciado hace mucho, para superar las penas y hacerle espacio a otros recuerdos, o que cupieran mejor los muchos buenos que ahora tengo, y es pues que tu y mami, que tu y él si conocían a la chica de verdad, y esa chica solo se negaba a reconocerlo:
"...ella vive conmigo en mi conciencia..."
Nadie conoce a la chica de verdad, a la frágil, la seria, nadie conoce a la chica de verdad, la que llora a solas en su habitación, nadie conoce a la chica de verdad, a la que le preocupa que no le pregunten ¿cómo estás?, nadie conoce a la chica de verdad, la de complejos un montón, nadie conoce a la chica de verdad la que tiene sueños revoloteándole en la cabeza, nadie conoce a la chica de verdad a la de a de veras, a la que llora mas que de rabia de tristeza, aunque lo niega, nadie conoce a la chica de verdad, nadie conoce a la persona más allá, la que se protege de todos y todo, la que viste de negro para que no la vean, la que calla hasta que no puede más y un día revienta, nadie conoce a la chica de verdad, la retraída, la acomplejada, la que se marchita, la que no respira por no molestar, la que tiene que gritar para no morirse por dentro, la que no sabe si se gana el cielo o el infierno, nadie conoce a la chica de verdad, a la que sueña, nadie conoce a la chica de verdad, la que no duerme porque hay guerra, a la que hieren día a día con palabras, nadie conoce a la chica de verdad: la que ama, la entrega, la que da.
Y nadie la conocerá, porque cuando se den cuenta ya será quien quieren que sea, el prototipo de la persona perfecta, y entonces el vestigio de la chica de verdad, no quedara ni en la mente de mamá, ni en la de papá, porque la abran destruido todos y no habrá manera de reconstruirla, ni de verla más, como antes era. Y solo quedara de ella, la chica artificial, y la presencia de lo que hoy fue y mañana nunca más.
Y tu que sabes quien es la chica de verdad la del pasado y el ahora, la insegura, la llena de ansiedad, cuídala y protégela, que quede en tu memoria para siempre, guárdala para ti que no la podré cuidar más, la tengo que dejar ir, para que me dejen vivir, y no la extingan a ella de la faz de la tierra. 22/03/03
(Lo demás como dice el filosofo es mierda)



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