
Cuando tu casa ni siquiera es tuya, (sino de tus padres al menos por los próximos años), cuando tus amigos dejan de serlo tan pronto el amor los enlista en sus filas, cuando amas de alquiler en la cama de algún motel, cuando los mejores post que has leído en tu vida han sido escritos por otro, cuando militas en un partido mal organizado (que jamás se organizara en la vida), cuando todos tus ex aparentemente te extrañan aunque no estén solos y no seas tu quien los acompañe, como bien dicen por ahi comienzas a ser consciente de que no hay mayor ni mejor patria que uno mismo.
Y te alegras de tus conquistas y te ríes de tus derrotas, y relees lo que escribes, porque estás segura que tienes talento, y le das gracias a Dios y al universo por todo lo que has conocido y por la fe, (pues ahora sabes que siempre se debe vivir más por la fe), y te organizas y te ajuicias y en ese momento te das cuenta de lo muy feliz que eres en el más puro Estado Laico, (aunque te haga sonreír recordar aquella bella sonrisa acostado en tu cama). Y dentro de ti mismo, y como fronteras esos metros de piel, te das cuenta que puedes ser tan seguro y libre como el pensamiento, que si un día quieres llorar puedes hacerlo, y reírte a carcajadas, puedes disfrutarlo y abrirte heridas y cerrar los ojos para pensar que así nadie podrá verte, y permitir quien entra o sale, quien hace turismo entre tus piermas o es extraditado de tu lista de deslices.
Y en el país de uno mismo los peajes son gratis para quien merezca compartir los buenos días en la misma acera, y los amigos tienen visa para compartir tus sueños y tus pesadillas, y no hay guerras (la mayor parte del tiempo), ni malos tratos, y el disfrutar es legal y la salsa el himno nacional, y los politicos estan en la esquina, mientras las putas firman tratados de adhesion, y eres el más fuerte de la tierra, y no hay crímenes ni muertes sin sentido, y Babel es sólo un mito pues con los ojos logras comunicar hasta el más infimo de los deseos, y no hay autoridades impavidas viendo como te privan de tu estado de derecho y lascervezas serían gratis y la felicidad seria pagadera al portador.
Allí dentro de donde yo vengo, (y probablemente alla adentro donde tu tambien habitas) es la nacionalidad del serunomismo, la de ser aunque nadie más comprenda, dentro siempre estará bien ser un mendigo y estar en el mismo lugar junto a reyes y mendigos. Y seremos más felices, porque la felicidad viene de dentro: confianza, dudas, misterio, amor, vida y credo.
Yo creo en un Dios que no nos oprime ni castiga
Yo creo en mundo libre de SIDA
Yo creo en un universo que no se consume
Yo creo en un amor que no te abandona
Yo creo en que los niños pueden ser estadistas
Yo creo en las putas y en las virgenes
Yo creo en la vida y el hombre
Yo creo en Dios
Y es que si, para los que somos diferentes, nuestra guerra es otra: sólo queremos conquistarnos y convencernos a nosotros mismos y que nadie venga a tocarnos los cojones.



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