A veces amaneces anestesiado y no lees las malas noticias en el diario o no escuchas la radio ni ves las imagénes de guerras absurdas en el televisor, a veces la anestesia es local: ves algunas cosas y para otras te quedas con los ojos vendados y los oidos sordos, otras tantas le abres la puerta al mundo real y sin anestesia te enfrentas a él, mientras la máquina de anestesia sigue al lado de la mesa de operaciones para cuando quieras hablar con la vida a corazón abierto...

domingo 27 de julio de 2008

Hoy brindo...


Por los buenos libros y las malas palabras...
Por los niños felices y sus madres tristes...
Por la vida, que aunque dura, es muy corta...
Por los sueños, las utopías y las quimeras...
Por las dudas, las angustias y las penas...

Hoy brindo porque tengo ganas de celebrar...

Brindo por las cervezas frías, las rancheras y los besos al mediodía
Brindo por las lágrimas, por sus causas y por el aire que las evapora
Brindo por mí, por los hombres de mi vida, y sus novias
Brindo por la felicidad de no ser yo
Brindo por mi libertad, que me da tiempo de escribir

Hoy brindo porque quiero celebrar esta vida...

Por mis padres, mis hermanos y los amigos que elegí
Por mi familia, tu familia y cada familia del mundo
Por el calentamiento global y el pasivismo de mi generación

Por los ideales, las creencias y la fe...

Brindo ante todo por la fe y las ganas de creer


Hoy brindo porque quiero celebrar...

Brindo por los celulares mudos
Y los ojos que se cierran para no escuchar un silencio
Brindo por el amor
Que aunque demora pronto llega...