A veces amaneces anestesiado y no lees las malas noticias en el diario o no escuchas la radio ni ves las imagénes de guerras absurdas en el televisor, a veces la anestesia es local: ves algunas cosas y para otras te quedas con los ojos vendados y los oidos sordos, otras tantas le abres la puerta al mundo real y sin anestesia te enfrentas a él, mientras la máquina de anestesia sigue al lado de la mesa de operaciones para cuando quieras hablar con la vida a corazón abierto...

sábado 23 de agosto de 2008

Leo, leo, leo...


Mi madre encontró la caja de cigarrillos - dijo ella
¿Y entonces? - le pregunto el tipo
Nada, que hablaríamos cuando estuviera mi papá - respondió ella
¿Y eso es bueno o malo? - cuestiono el tipo
Eso es todo lo bueno, porque papá lo entiende todo - replico ella con cara, actitud y voz de niña mimada
¿Todo, todo? - pregunto el tipo
Bueno, casi todo - dijo ella- menos el c×leo...
Nena - sentencio el tipo - eso lo entenderá cuando te vea salir de casa vestida de blanco, y ese noche sin embargo - se pauso - se emborrachara para no recordar que lo estas haciendo, y con todo el derecho, por el bien de sus nietos.